Los 9 pecados de su hoja de vida

1. Falta de foco profesional

La falta de planeación de carrera en los profesionales se refleja inmediatamente en la consecución de cargos de su hoja de vida. Una persona, con una profesión específica, que ha rotado por cargos totalmente distintos uno de otro y que no ha permanecido más de 6 meses en cada uno, evidencia su falta de planificación y de cocimiento de sí mismo.

Como su nombre lo dice, este documento debe reflejar la vida laboral de cada persona y su enfoque profesional. Con base en esto, es necesario pensarlo dos veces antes de aceptar un cargo que no apunte a esas metas y propósitos internos.

2. Centrarse en resaltar los cargos y no los logros

Existen personas que se dedican a enumerar uno a uno los cargos que desde jóvenes ocuparon en diferentes compañías, pensando que de esta forma se puede demostrar “experiencia profesional”, olvidando describir las actividades, funciones y logros que alcanzaron en cada trabajo que realizaron. Es necesario hacer una breve pero detallada descripción de las metas alcanzadas, los problemas que fueron solucionados por el profesional y las actividades que realizó y para superar las expectativas de la organización.

3. Perfiles profesionales muy genéricos

Suele suceder que los candidatos, desesperados por conseguir empleo rápidamente, utilizan la misma hoja de vida, con la misma descripción del perfil profesional, para aplicar a cuanta vacante se les presente sin tener en cuenta lo que las organizaciones están pidiendo. Si la vacante es, por ejemplo, para un cargo en Gestión Humana, el ingeniero industrial, administrador o psicólogo, debe destacar en el perfil las competencias y conocimientos que posee sobre ese tema. Además, es necesario destacar cualidades y competencias que se ajusten al desempeño del trabajo. Para este ejemplo, en vez de escribir en el perfil puntualidad o responsabilidad, cualidades que no dejan de ser importantes pero no son relevantes, es mejor destacar habilidades como buena comunicación, trabajo en equipo, liderazgo, entre otras, que se ajusten mucho más a los requerimientos del cargo.

4. La falta de experiencia de los recién egresados

Las tendencias de ahora apuntan a que los estudiantes, desde los primeros semestres de su carrera, deben empezar a tener experiencia laboral que les sirva para enfrentarse al “mundo real” después de graduarse. Pero, si el candidato no ha adquirido dicha experiencia debe empezar a valerse de aquellas actividades extracurriculares que agreguen valor a la hoja de vida y que demuestren competencias importantes como liderazgo, trabajo en equipo, disciplina o éxito. Sin embargo, sólo hay que poner las que verdaderamente pueden llegar a generar impacto, pues se suele caer en el vicio de “rellenar” con cosas que no valen la pena.

5. Incongruencia entre el perfil y la experiencia

Si en el perfil profesional existen frases como “capacidad de liderazgo”, “gran iniciativa”, “trabajo en equipo” y demás competencias que la persona quiera destacar, pero en el desarrollo de la hoja de vida no hay ningún logro o experiencia laboral que lo demuestre, no tiene ninguna validez y fácilmente puede ser visto como “relleno”. Es mejor preferible abstenerse de hacer ese tipo de afirmaciones si no se tiene cómo argumentarlas con referentes reales. En este caso es recomendable describir, de forma realista las cualidades que se tienen, pero sin exagerar en los términos, mucho más si la experiencia laboral que se posee no es de un alto perfil.

6. Los cursos de idiomas no aportan valor

Uno de los requerimientos más importantes que exigen las organizaciones de hoy es el manejo del inglés u otros idiomas, dependiendo del cargo. Esto ha hecho que las personas en sus hojas de vida enumeren una serie de cursos de inglés de diferentes instituciones, pero no demuestran con puntajes o cifras oficiales el verdadero conocimiento que poseen. Prepararse para un examen que certifique el nivel del idioma que tiene, es una de las más importantes actividades que debe realizar cualquier profesional. Además, es importante mantenerse vigente en el tiempo y estudiar lo suficiente para sostenerse en el mismo punto o mejorar.

7. Excesiva información en “Otros Estudios”

Seminarios o cursos de un día o dos, que no aporten valor o que no estén relacionados directamente con la planeación de carrera que debe demostrar la hoja de vida, es preferible evitar incluirlos en esta sección. En Estados Unidos se dice que sólo los estudios que duren más de 80 horas pueden llegar a tener relevancia. Esto brinda una guía para seleccionar cuáles de estos programas pueden causar o no impacto al seleccionador.

8. Los jefes anteriores no hacen parte de las referencias

Un error frecuente en el que incurren los candidatos, es el de no incluir dentro de sus referencias profesionales a superiores, compañeros o subalternos suyos. Estas son las personas más indicadas para recomendar o describir el comportamiento de una persona a nivel laboral y por eso es necesario mantener el contacto e intentar siempre quedar “en buenos términos”. Un seleccionador lo tendrá en cuenta.

9. Incluir datos que puedan ser discriminatorios

La información de la edad, el estado civil o las tendencias religiosas e incluso la fotografía, son elementos que pueden llegar a ser motivo de discriminación, por ello se recomienda que sean excluidos de la hoja de vida. Sobre este aspecto, los expertos recomiendan omitir datos que por prejuicios o incompatibilidades, puedan llegar a influir en la decisión final del seleccionador. Además, este tipo de información no aporta valor. Por último, es importante tener en claro que la búsqueda de empleo no puede ni debe estar basada simplemente en la realización de una buena hoja de vida.

Este proceso también depende de otros factores, ya sea impedimentos u oportunidades, que usted debe ir manejando de manera inteligente a su favor y, de esta forma, lograr el resultado que espera.

fuente: http://www.aliadolaboral.com

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